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10 buenas prácticas para sustituir el plástico en nuestro día a día

Durante muchos años, tanto la industria como nosotros hemos estado abusando del plástico. Ahora, cuando el planeta tiene serios problemas de salud como consecuencia de ello, es cuando avistamos el peligro y decidimos ponerle solución. No obstante, no es fácil; el plástico está tan perfectamente introducido en nuestro día a día, que en muchas ocasiones no somos conscientes de la cantidad de productos fabricados de este material que usamos y los enormes problemas devastadores que generan.

Aunque reducir el plástico en el planeta es tarea de todos, si muchos de nosotros realizamos pequeñas acciones para intentar poner nuestro granito de arena podremos mejorar la salud de nuestro planeta, y en consecuencia, la nuestra.

Con esta intención, a continuación ofrecemos 10 buenas prácticas para intentar reducir el plástico en nuestro día a día. Llevarlas a cabo no nos supondrá cambios sustanciales en nuestras actividades, aunque, a medio y a largo plazo, portarán beneficios más que ventajosos para el medio ambiente y, en definitiva, para nosotros.

Toma nota de las prácticas descritas a continuación y ponte manos a la obra.

1.Usa botellas reutilizables

Cada botella de agua que compramos en el supermercado supone un envase de un plástico que, en muchos casos, termina en la basura. Teniendo en cuenta que somos millones de personas realizando esta acción constantemente, resulta imprescindible hacer algo al respecto. Una buena manera de ponernos manos a la obra es reutilizar las botellas que compramos. Para ello, podemos optar por comprar botellas de material duro, que podamos rellenar y volver a usar.

2.Reutiliza envases de vidrio

El vidrio también genera contaminación. Al cabo del año, son muchos los envases de vidrio que terminan en nuestras basuras. ¿Nos hemos dado cuenta de la cantidad de alimentos envasados al vacío que se venden en envases de vidrio? Al cabo de un tiempo, habremos podido tirar muchísimos.

Una buena manera de evitar estos desechos es reutilizarlos en nuestro día a día. Un envase de vidrio vacío puede mejorar nuestro orden en casa, pues en él podemos introducir objetos y organizarlos. Además, gracias a ello podremos reducir el plástico de nuestro hogar.

3.No compres productos envasados

Cuando vayas a realizar la compra, o simplemente cuando vayas a consumir un producto envasado que tengas en casa, fíjate en la cantidad de plásticos que contienen. Quizás te sorprendas de la cantidad de plásticos que llegas a quitar.

Para ello, la mejor opción es evitar comprar estos productos envasados y cocinarlos en casa, con ingredientes frescos y sanos. Tu salud te lo agradecerá por partida doble; por una parte, estarás reduciendo la contaminación que respiras en el aire. Por otra parte, estarás ofreciéndole a tu organismo comida mucho más sana.

4.Compra a granel

Tan solo hace falta darnos una vuelta por cualquier supermercado para darnos cuenta de que, la mayoría de los alimentos que se venden al peso, también se guardan en envases de plástico. Si compramos nuestras frutas, verduras, frutos secos y otros alimentos a granel, evitamos el consumo excesivo de plástico. Si queremos contribuir todavía más a su poco uso, podemos llevar bolsas reutilizables para guardar estos alimentos.

5.Usa pañales de tela

¿Te has parado a pensar cuantos pañales usa un bebé hasta que consigue dejar de usarlos? Si, estamos de acuerdo que los pañales realizan una función de higiene necesaria, pero son muchas las toneladas de pañales que se tiran al cabo de un año, engordando el problema que sufre el medio ambiente.

Una buena opción para contribuir a mejorar este problema pasa por usar pañales reutilizables, de tela, que podamos lavar en la lavadora y volver a poner. De esta manera, evitaremos agrandar los desechos de plástico y aportaremos nuestro granito de arena a la mejora de nuestra salud.

6.Evita las pajitas

Si, son muy divertidas, pero también generan una cantidad de plástico excesivo que se tira al momento de usarlas. Por ello, ¿de verdad las necesitas?

7.Usa bolsas de tela

Las bolsas son muy útiles. Nos sirven para transportar todo eso que necesitamos transportar de un lugar a otro. Parecen muy necesarias cuando vamos a comprar, e incluso si lo que hemos comprado es de pequeño tamaño.

No obstante, generalmente las bolsas están fabricadas de plástico no ecológico, son muy débiles y terminan rompiéndose con facilidad. Nuestra respuesta a esto es tirarlas, o usarlas para basura, que aunque tarden más, también terminan en el contenedor.

La nueva normativa, como medida de prevención, obliga a los establecimientos a cobrar las bolsas de plástico. Esto, además, hace que se genere un gasto económico que, si bien se genera poco a poco y en cantidades poco significativas, al cabo del tiempo puede sumar un pico importante.

Una buena solución a este problema es usar bolsas de tela reutilizables en nuestras compras, o evitar pedir las bolsas de plástico si aquello que hemos comprado nos cabe en otros elementos de transporte, como mochila, bolso o incluso otras bolsas.

8.El menaje de usar y tirar no es buena idea

Es muy cómodo, eso no lo vamos a negar. No necesita mantenimiento, ni siquiera fregado. Se ensucia y a la papelera.

De esta manera, son muchas las toneladas de plástico que se generan a lo largo de un año. Por ello, es mucho más recomendable usar menaje lavable o reutilizable, que nos permita liberar nuestro cubo de basura de este material, y mejorar la calidad del medio ambiente.

9.Fíjate en el envase de los alimentos que compras

Y si son de plástico, no los compres. Es mejor comprar aquellos envases que sean bricks de cartón, como la leche. De esta manera, no almacenarás tanto plástico y reducirás los problemas que genera este material.

10.Usando la copa menstrual

Aunque aún no habíamos hablado de ellos, los productos de higiene femenina también suponen una enorme cantidad de plástico desechado a lo largo de un año. Los tampones se recubren con plástico y contienen aplicadores de plástico. Las compresas y salvaslips usan plástico en su composición, material que, además, permanece en constante contacto con nuestra zona íntima durante unos días al mes. A estas alturas es obvio su impacto en el medio ambiente, y en nuestro organismo.

La solución a este derroche de plástico en nuestros productos básicos puede darse usando la copa menstrual. Una misma copa puede durarnos años, por lo que evitamos tener que desechar continuamente productos contaminantes. Además del beneficio que esto supone para el medio ambiente, nuestro cuerpo también se beneficia de ello; evitamos poner en contacto materiales nocivos para la salud, y en su lugar, introducimos materiales hipoalergénicos y perfectamente lavables. No son los únicos que se benefician; nuestro bolsillo también encuentra un respiro, al dejar de gastar dinero constantemente en estos productos no reutilizables.

Si te has convencido de tu papel preventivo en el medio ambiente y quieres adquirir tu primera copa menstrual, puedes hacerlo mediante la web www.copasmenstruales.com.  Actualmente puedes hojear las ofertas, para poder aprovecharte de ellas y adquirir tu copa a un precio rebajado. Si estás indecisa y no sabes que tipo de copa adquirir, puedes ponerte en contacto con el asesor de Copas Menstruales.

Reducir el plástico que tiras a la basura depende de todos nosotros; con pequeños gestos como estos, podemos hacer mucho. Cada vez son más las personas que se unen a ellos. ¿Tu también te animas?

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